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ENTREVISTA A CARLOS CABALLERO

ENTREVISTA A CARLOS CABALLERO ENTREVISTA A CARLOS CABALLERO. «“IDA Y VUELTA”: NO CABE DUDA DE SU VALOR EXCEPCIONAL COMO TESTIMONIO HISTÓRICO»

Traemos hoy a LND a uno de los historiadores más importantes de la corriente revisionista española, que pone en tela de juicio tantos clichés empleados por los funcionarios del sistema para manipular la memoria histórica. Profesor en un Instituto de Enseñanza Secundaria en el Levante español, Carlos Caballero ha firmado ya a sus 47 años veintiséis títulos, varios de ellos escritos en colaboración. Publicados originalmente en castellano o inglés, algunas de estas obras han sido traducidas al alemán y al italiano. Es, además, asiduo colaborador de varias revistas especializadas en temas militares como Defensa, Serga o Revista Española de Historia Militar. Sin ninguna duda, es el mayor especialista en lengua española en el movimiento de voluntarios europeo durante la II Guerra Mundial, una cuestión que ha encontrado cierta polémica en los medios españoles recientemente.

LND. - ¿Cómo es posible que un autor tan prolífico sea prácticamente desconocido fuera de determinados círculos altamente especializados?

CC. - Supongo que porque la Historia Militar aún despierta poco interés en nuestro país, al menos la Historia Militar de conflictos a los que fuimos ajemos. Al haberme “especializado” en aspectos muy concretos de la II Guerra Mundial me encuentro con que este tema sólo interesa muy marginalmente al público español.

LND. - ¿Pueden señalarse periodos o etapas en su producción historiográfica? ¿A qué son debidos estos cambios?

CC. - En un principio me interesó la Historia Contemporánea de una manera más global, especialmente el periodo 1914-1945. De ahí nacen mis pequeñas incursiones en Historia política o de las ideas. Pero finalmente me he concentrado, como antes decía, en temas de Historia Militar, y más específicamente en la II Guerra Mundial.

LND. - ¿Cuál fue el propósito y qué supuso la publicación de “Los fascismos desconocidos”?

CC. - Creo que debe hablarse de casualidad, más que de propósito. En realidad este texto, tremendamente inmaduro, no se concibió como un libro, sino que formaba parte de un trabajo que presenté en la asignatura de Historia Contemporánea en la Facultad en la que estudiaba. Por eso digo que es un texto muy inmaduro y desde luego totalmente superado. Otra cosa es que a algunos lectores les gustara en su día: supongo que porque hablaba de manifestaciones del fenómeno fascista poco conocidas pero que en realidad eran muy interesantes, como las de Codreanu y Szalassi, o de personajes intelectualmente tan atractivos como Drieu la Rochelle.

LND. - ¿Cuál fue el papel, valor y significado del movimiento de los voluntarios europeos contra el comunismo durante la II Guerra Mundial?

CC. - Creo que se trató de una especie de Brigadas Internacionales, pero a la inversa. Además, mucho más numerosas y mucho más genuinas. Me explico. Las Brigadas Internaciones son un auténtico tópico de la historiografía. Se le han dedicado un sinfín de libros. Cualquier persona medio culta ha oído hablar de ellas. Sin embargo, lo que llamamos Movimiento de Voluntarios Europeos movió a mucha más gente. El número de europeos que durante la II Guerra Mundial se endosó el uniforme de la Wehrmacht para luchar contra el comunismo supera, ¡con creces!, ¡lo multiplica!, al número de los que integraron las Brigadas Internacionales. Además son un fenómeno más genuino, porque a diferencia de las Brigadas Internacionales, creadas, dirigidas, instrumentalizadas, por Stalin, el Movimiento de Voluntarios Europeos surge realmente incluso contra la voluntad de Hitler. El Führer no pensó nunca en reclutar españoles, franceses, ni mucho menos rusos o armenios, para luchar contra Stalin. Fue la realidad la que le impuso a él el tener que contar con esos hombres. De hecho, las cifras más altas de voluntarios en este Movimiento Europeo las dan las nacionalidades de la URSS —rusos, ucranianos, letones, turcomanos, azeríes…—, gente a la que Hitler jamás pensó en liberar sino en colonizar, pero cuyo concurso tuvo que admitir finalmente porque le hacían falta para luchar contra Stalin.

LND. - ¿Por qué, sin embargo, se trata de un fenómeno tan desconocido, especialmente en España?

CC. - Para empezar, porque nada que tenga que ver con la II Guerra Mundial despierta en España el interés que provoca en los países que se vieron envueltos directamente en aquel conflicto. Pero, en realidad, este tema es también bastante “tabú” en toda Europa. Incomoda. Molesta. Se sale del esquema simplista con el que se cuenta habitualmente la II Guerra Mundial. Éste dice, más o menos: Hitler era diabólico, todos los que estaban con él eran maléficos, y los que lucharon contra él, buenos por definición. En realidad, en un conflicto tan gigantesco como fue la II Guerra Mundial, dentro de cada bloque existen muchas motivaciones. Por poner un ejemplo: es absurdo suponer que combaten por los mismos motivos los polacos y los canadienses, aun perteneciendo ambos al bando aliado. La Polonia que fue a la guerra era tan militarista, imperialista y antisemita como el III Reich. Dentro del Eje, nos encontramos con que Finlandia —con un régimen democrático y un gobierno socialdemócrata— combate codo con codo con Alemania. Es en este contexto tan diversificado como debemos situar la existencia del Movimiento de Voluntarios Europeos, las Brigadas Internacionales anticomunistas. Pero la misma existencia de unidades de voluntarios anticomunistas procedentes de países ocupados militarmente por Alemania es difícil de digerir para una historiografía oficial, que se empeña en presentar a Stalin como un demócrata y a todos los países ocupados por Alemania unidos como un bloque en torno a la Resistencia.

LND. - Sus últimas publicaciones giran en torno a la División Azul. ¿Por qué ese interés?

CC. - La División Azul me ha interesado siempre. De hecho, si descubrí la existencia de voluntarios europeos anticomunistas de otras nacionalidades en el combate contra Stalin, fue a partir de mi interés por la División Azul. Pero, en concreto, el hecho de que últimamente haya dedicado dos estudios a este tema (uno sobre las Escuadrillas Azules y otro sobre la Batalla de Krasny Bor) se debe en realidad al interés de los editores. Han sido textos escritos “por encargo”. Es a los editores, al público lector en definitiva, al que le interesa el tema, y yo me he limitado a tratar de satisfacer ese interés.

LND. - ¿Qué te llevó a releer y editar “Ida y vuelta”, de Antonio José Hernández Navarro?

CC. - En principio fue la invitación a participar en un sugestivo proyecto de recuperación de textos literarios que habían quedado marginados en virtud de criterios políticos. Dentro de esos parámetros, la obra de Hernández Navarro tiene un valor especial. Sin ser uno de los “grandes” de la literatura divisionaria, su nivel y calidad estético, literario, es más que satisfactorio, y a la vez tiene algo de paradigmático, de modélico, visto desde el punto de vista de la historia. El autor, el personaje que retrata, es en realidad la encarnación literaria de los falangistas de los años 30 y 40. El libro retrata su ideología, sus valores, sus sueños, mejor que cualquier ensayo.
Hace unos días me encontré con un conocido, cuyo padre había servido en la División Azul y que había leído esta edición de “Ida y Vuelta”, Me dijo pura y llanamente: “Me ha gustado: es la historia de mi padre”. En efecto, ése el gran valor de la obra de Hernández Navarro: retrata a la perfección al voluntario típico de la División Azul. La mayoría de las decenas de miles de hombres que sirvió en la División Azul se reconocería en esas páginas. No soy crítico literario y no me atrevo a dar una valoración estética para “Ida y Vuelta”. Pero para mí no cabe duda de su valor excepcional como testimonio histórico.

LND. - ¿Cuál es el valor de la literatura divisionaria?

CC. - Si entendemos como tal el conjunto de lo escrito por veteranos de la División Azul, es un valor muy desigual. Pero la definición de “literatura divisionaria” quizás deba limitarse a las obras escritas con una clara, expresa, vocación literaria. Si nos limitamos a esos títulos y autores (Tomás Salvador, Luis Romero, Carlos Mª Idígoras…), creo que el valor es más que notable.

LND. - El pasado 23 de septiembre se presentó su última obra, “Morir en Rusia”, un pormenorizado estudio sobre la más encarnizada batalla en que participó la División Azul. ¿Es posible que aún queden cosas por decir sobre este tema?

CC. - Pues sí. De hecho, creo que la historiografía española tiene una gran deuda pendiente con la División Azul. Estoy convencido de que cada día habrá más historiadores que se incorporen al estudio de este episodio histórico y de que se harán muchas aportaciones.

LND. - El debate de los historiadores en Alemania en torno al III Reich, o el existente en Francia respecto al colaboracionismo y la posterior Depuración, ¿ha tenido o podrá tener su correlato en España respecto a la Guerra Civil y el Franquismo?

CC. - Si uno se acerca a una librería, ve con sorpresa que en el apartado de Historia Contemporánea sigue habiendo dos temas estrella: la Guerra Mundial a nivel general y la Guerra Civil en el ámbito español. Parece que ambos conflictos no hubieran acabado en 1945 y 1939 respectivamente. Pero no se trata sólo de que estos temas sigan presentes, sino del apasionamiento con que se escribe sobre ellos. Las posiciones de los historiadores siguen estando, en Alemania, en Francia, en España, cargadas con una fortísima tensión ideológica cuando se habla de estos fenómenos históricos.
Por otra parte, se da una situación de desequilibrio. En España, nadie lo ignora, el “establishment” académico en el ámbito de la historiografía está marcadamente escorado a la izquierda. Nada que objetar a esto, cada uno es muy libre de tener sus ideas, salvo que usen ese marchamo “académico” para tratar de desacreditar a quienes sostienen tesis opuestas. Esto tiene un punto inquisitorial deplorable y, francamente, he sentido algo de vergüenza ajena cuando he visto a prestigiados historiadores españoles rehuir el debate y limitarse a la pura descalificación personal de quien sostenía tesis contrarias a las suyas.

LND. - Como profesional de la docencia, ¿cuál es el grado de manipulación de la historia? ¿Conocen y están dispuestos a conocer los jóvenes nuestra historia?

CC. - Muy posiblemente la Historia nació con esa finalidad, manipular el pasado. No podemos engañarnos al respecto. Orwell lo expresó magistralmente: quien domina el presente, domina el pasado, y quien domina el pasado, dominará el futuro. Hay que partir precisamente de la plena conciencia de que ésta es la situación real para tratar de superarla, poco a poco. Debemos saber que no existe la objetividad en Historia, pero —a partir de ahí— perseguirla, intentar alcanzarla.
Ahora bien, en el ámbito de la enseñanza, la Historia es objeto de increíbles manipulaciones. Casi todo lo que se enseña en Primaria, Secundaria, en la Universidad, son cosas con una “utilidad práctica”: a leer y escribir, química, biología... Sólo hay una materia que, sin tener utilidad práctica alguna, aparece a todo lo largo del currículo: la Historia. Y es que nadie que tenga el poder va a renunciar a tratar de imponer a los administrados su propia visión de la Historia.
Ahora bien, se nota un creciente desinterés del alumnado por la asignatura. La historia le interesa cada vez menos a la gente. No es casual. Olvidar la historia también es una forma de manipular la historia y creo que hoy a nuestros políticos, a nuestros líderes sociales, les gusta más que la gente se dedique a otras cosas antes que a meditar sobre sus raíces.
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ENTREVISTA A MIGUEL HEDILLA

ENTREVISTA A MIGUEL HEDILLA Miguel Hedilla de Rojas esta casado y tiene dos hijos, es Graduado Social y Abogado del Ilmo. Colegio de Abogados de Madrid. Fue, antes de la muerte de Franco y después, durante la transición, militante Falangista, primero de los grupos de oposición falangista al régimen de Franco y con posterioridad uno de los fundadores de Falange Española de las JONS (Autentica).

lanoticiadigital.com .- A un veinteañero ¿qué le dice el apellido "Hedilla" leído en un SMS de su teléfono móvil?,

Miguel Hedilla .- A no ser que tenga cierta formación política, nada, absolutamente nada.

Lnd.com .- De entre las facetas apenas conocidas de su padre -II Jefe Nacional de FE de las JONS- una fue su profunda convicción católica, ¿hubiera batallado por una referencia al Cristianismo en la Constitución Europea?

MH .- No, creo que no. Manuel Hedilla era católico, profundamente católico, pero no demócrata-cristiano o populista. Además no era hombre de formas o palabras, sino de hechos, y toda su vida estuvo mas preocupado por como conseguir la libertad, integridad y dignidad de la persona en tanto ser portador de valores eternos, que por declaraciones formales que generalmente no cambian las cosas.
Creo que mucha gente es bastante superficial en este tema, se quedan en la forma, quieren que conste la referencia, pero se olvidan que lo verdaderamente importante es el fondo, la persona, el ser humano, y esto último es precisamente por lo que no luchan la mayoría de las gentes de derechas, los del PP y los de extrema derecha.

Lnd.com .- La otra fueron sus esfuerzos ante la Sociedad de Naciones para evitar la salida de niños españoles hacia la Rusia comunista ¿no queda un hueco en la Historia Contemporánea española para este hecho?

MH.- La mayoría de los hechos con relación a Falange están tergiversados. De todas formas y ciñéndome a la pregunta Manuel Hedilla tenía muchas más facetas además de la que Vds. mencionan y que es de mera humanidad; como por ejemplo su postura en defensa de los trabajadores y la reivindicación de sus derechos, o su lucha permanente para que acabasen las represalias en la zona nacional durante la guerra civil y, sobre todo, su honestidad y humildad, que para otros era un ejemplo con el que había que acabar, como así pasó, no sea que sus intereses peligrasen.

Lnd.com .- Permítanos una última referencia a su padre -Manuel Hedilla- ¿qué valoración hace del libro "La Falange del silencio" (Ed. Barbarroja) que el profesor José Luís Jerez le dedica?

MH .- Todo lo que sale en el libro lo dijo Manuel Hedilla, la pega está en como sale, el contexto, y lo que no sale. Les voy a poner un ejemplo. Está la famosa frase de José Antonio del discurso de la Comedia "...bien está, si, la dialéctica como primer instrumento de comunicación. Pero no hay mas dialéctica admisible que la dialéctica de los puños y las pistolas cuando se ofende a la justicia o a la patria...";. Parece claro que la mayoría al utilizar esa frase se olvidan de la primera parte, de lo de bien está, sí, la dialéctica como primer instrumento de comunicación......

Lnd.com .- Vd. vivió de cerca los años de plomo de la Transición, entonces y ahora ¿sigue siendo posible encontrar falangistas en la extrema derecha y en la extrema izquierda?

MH.- No, si son falangistas no son de extrema derecha y si son de extrema derecha no son falangistas. Otra cosa es que ellos se llamen falangistas y esto, por desgracia, es un problema de difícil solución.
Durante la transición quien defendía y luchaba por el falangismo y lo falangista era la Auténtica, y ahora, quién lo hace es Falange Auténtica.

Lnd.com .- ¿Qué es para Vd. la unidad de la Patria?

MH .- Le voy a decir lo que no es: No es una bandera ni un himno, no son botas de media caña ni correajes, no es un mero y vacío sentimiento, no es algo sensual que nos hace llorar y nos llena de melancolía ....., es,.... bueno tal vez aquí hay que leer de uno de los textos más hermosos que escribió José Antonio y a el me remito: La Gaita y la Lira (F.E. nº 2 de 11 de enero de 1.934 ; Obras Compeltas páginas 111 y 112).
Hay gente que se llama falangista que no ha leido absolutamente nada de José Antonio, se acercan a Falange por la camisa azul, el himno, etc.. , si luego profundizan estupendo, si no peligro.
De todas formas hay algo que quisiera comentar. Y es la extraña e ignorante contradicción que se da en bastantes personas que se dicen falangistas. Por un lado se declaran antiborbónicos furibundos, sin embargo por otro son partidarios acérrimos del centralismo borbónico, para ellos hay que machacar lo catalán, lo vasco y lo que sea, son más peligrosos que los separatistas, son los separadores, que se olvidan que cuando España fue grande, verdaderamente grande, estaba descentralizada, y era base de su sistema político el respecto a los fueros, tradiciones, costumbres y lenguas que conformaban lo español.

Lnd.com .- ¿Cuál será su actitud política el día después de que el Parlamento Vasco apruebe el Plan Ibarreche?

MH.- De profundo rechazo. Si eso pasa será un día triste, pero no hay que rendirse, hay que luchar porque puede ser peor: Que no sea el parlamento vasco solo el que lo apruebe, sino que también lo haga el español.

Lnd.com .- ¿La razón del desencuentro entre falangistas está en la incapacidad de encontrar un proyecto común entre quienes -paradójicamente- suscriben la definición orteguiana de España como proyecto sugestivo de vida en común?

MH .- ¿Desencuentro?, en realidad nunca ha habido desencuentro. Hay Falangistas que son los que están en Falange Auténtica; luego los hay que están en su casa, unos haciendo cosas y otros sin hacer nada, también están los que hacen cosas un tanto a su aire y de buena fe, y luego están los que dicen que lo son pero no lo son.
Yo no veo ningún desencuentro.
La búsqueda de un punto de encuentro, por otra parte inexistente, ha hecho siempre perder energías y tiempo, lo digo con conocimiento de causa.
Por otro lado dudo que la gente de extrema derecha que se llama falangista suscriba, e incluso sepa, de la definición orteguiana, y el significado, de España como proyecto sugestivo de vida en común.
El que se sienta falangista o el que crea que lo es, lo que debe hacer es integrarse, o sin hacerlo apoyar a Falange Autentica.

Lnd.com .- ¿Se atrevería a formular una medida original de un hipotético gobierno azul?

MH.- Si, trataría de lograr como primera medida alguna formula que permitiese la participación progresiva y paulatina del trabajador en la gestión y beneficios del sistema económico.
Por otro lado creo que es imprescindible una Reforma democrática de la Constitución, orientada a una posterior legislación que persiga varios objetivos:
* Nuevo sistema educativo. Más valores y menos televisión.
* Nuevo sistema autonómico. Verdadera descentralización. Poder para los ayuntamientos.
* Nuevos sistemas de protección para los colectivos más necesitados, y en especial para los inmigrantes, que por encima de su nacionalidad o de cualquier otra condición son personas.
* Nueva forma de Estado. La Republicana.

Lnd.- Por último, a un valenciano como Vd. ¿cómo la he sentado la desactivación del PHN?
Yo no soy valenciano más que de origen materno. He vivido muchos años en Valencia y le tengo un especial cariño a Valencia y a lo valenciano. También soy santanderino de origen paterno pero no por eso soy de Santander. He nacido en Madrid y no tengo ningún sentimiento de "patria chica",soy y me siento español.
No me veo en condiciones y preparado para hablar del tema con rigor. De todas formas creo que la política "con minúsculas",la que no es servicio, o sea la dominante, se ha cargado una posible, no se si la única, solución al problema del agua para Valencia, Murcia, y parte de Andalucía. ¿Insolidaridad regional?.

ENTREVISTA A SERGIO BRANDAO

ENTREVISTA A SERGIO BRANDAO 1) ¿Cuándo nació la Hermandad Doncel? ¿Qué motivos inspiraron su fundación?

La Hermandad Doncel se constituyó el día 26 de abril de 1997, mediante una asamblea fundacional celebrada en Madrid por todos aquellos antiguos miembros de la OJE (sobre todo de Madrid, por razones obvias) que quisieron libremente asistir. Está inscrita en el Registro de Asociaciones del Ministerio del Interior, como asociación de ámbito nacional, con el nº 162.490.

Los motivos inspiradores de la Hermandad Doncel están reflejados en el artículo 2º de sus Estatutos (Fines, motivos y fundamentos). Pero su fundamento último es la convicción –la sospecha– de que un grupo humano tan concreto y rico en especificidades como potencialmente son los hombres y mujeres que han pasado por la Organización Juvenil Española a lo largo de tantos años podría, y debería, llegar a tener, en su momento, expresión propia en el contexto de la sociedad española.
Es difícil en este momento predecir hasta dónde puede llegarse: tal vez a mucho o tal vez a nada, pero eso sólo lo sabremos después de probar. Con todo, el objetivo principal en este momento es convocar, servir de lugar de reencuentro y reunir a cuantos más mejor. Y no sólo a antiguos miembros de la OJE –aunque sea objetivo preferente en un primer momento– sino también a gente afín aunque no haya pasado por sus filas.

La proyección colectiva y organizada de la conciencia en que fuimos educados en la Organización Juvenil Española –la cosmovisión de la que el tradicionalmente llamado “estilo” es su más palpable, e idealizada, expresión ética y existencial-– tendría, además, el efecto personal, en cada uno de nosotros, de completar un ciclo vital al conferir fecundidad iniciática a aquella etapa infantil y juvenil de nuestras vidas en la que fuimos asimilando y sedimentando dicho “estilo” por un fenómeno de ósmosis cotidiana. Una etapa que de otro modo no pasaría de ser un mero recuerdo de juventud (además de una amenaza para la paciencia de nuestros inminentes nietos).

2) ¿Qué actividades desarrolla habitualmente la asociación?

Para el objetivo estratégico de reencuentro a que me he referido anteriormente, la fórmula de trabajo más efectiva es la actividad de contenido sobre todo recreativo-cultural. La amistad nace del roce, e incluso el restablecimiento de viejas amistades que se han enfriado exige vencer una cierta resistencia de la pereza. A ello dedicamos buena parte de nuestro tiempo y esfuerzo con un relativo acierto, hay que decirlo, pues las salidas culturales que se organizan suelen salir bien y con excelente ambiente, y eso por no hablar de la actividad cumbre, dado el elevado grado de aceptación que parece tener: me refiero al llamado “Belén Montañero”, que solemos celebrar en el puerto de Navacerrada, de Madrid, cercana la Nochebuena.
No obstante, figuran en los Estatutos y, por consiguiente en el diseño de la Hermandad Doncel, otros segmentos importantes de actividad que parecen necesitar más masa crítica asociativamente hablando, más dedicación personal también y tal vez algo más de convencimiento, por no hablar de tiempo personal. Me refiero a la cooperación personal y profesional entre los miembros, un ámbito que es preciso “inventar” desde el principio y proceder a múltiples experimentos hasta acertar con las fórmulas que nos permitan ayudarnos y cooperar entre nosotros de forma eficiente y eficaz.
Y me refiero también a la labor de observación, reflexión e interpretación de la realidad que vivimos en nuestro tiempo (que aprovecho a recordar que no tiene nada que ver con el tiempo de José Antonio Primo de Rivera, personaje por el que la mayoría de los miembros de la Hermandad Doncel tiene una especial estima, en la medida en que su pensamiento y su modo de producirse son la fuente y referencia más genuinas de lo que llamamos “estilo”, pero que, precisamente por eso, es urgente actualizar el discurso que de dicho estilo se derive hoy). Una labor de reflexión sobre el presente que deberá incluir también nuestro propio e íntimo modo de ser por cuanto “la revolución bien entendida es la que empieza por uno mismo”.

La convivencia y contacto con otros grupos y organizaciones afines, en la búsqueda de una articulación y sinergia de esfuerzos, es, junto con lo anterior, el cuarto fundamento de la actividad de la Hermandad Doncel.

3) ¿Qué vínculos mantenéis con la actual estructura de la Organización Juvenil Española?

Un capítulo especialmente importante en el ámbito de la cooperación con otros grupos afines, según acabo de señalar, tiene que ser la actual OJE. Pero sólo en la medida en que ella lo desee y lo necesite: según lo dicho ya, no tenemos ninguna vocación de abuelo Cebolleta. Ni necesidad tampoco. Pero si la OJE desea contar con nosotros en sus proyectos o necesita nuestra ayuda, obviamente responderemos a su llamada, ya que eso es, de algún modo, la “salida natural” y la salida más inmediata a la vocación de proyección de la Hermandad Doncel.
Como quiera que no somos en rigor una “asociación de antiguos miembros de la OJE”, ni la OJE ha intervenido en la fundación de la Hermandad Doncel, no existen vínculos institucionales entre ambas. Existen, sí, buenas relaciones personales en todos los niveles y lugares, y hasta cooperación nuestra, a título experimental, con un hogar de la OJE de Madrid que ha solicitado nuestro apoyo.
Sin duda, la sinergia entre la OJE y HD puede fortalecerse, y si no hemos insistido más en ello por el momento ello se debe –hay que decirlo–a lo difícil que es construir un colectivo organizado en un clima social extremadamente aquejado de individualismo y que hace que aún no tengamos suficiente capital que ofrecer.

4) ¿Qué papel jugó la OJE en la formación de una o varias generaciones de jóvenes españoles?

El papel que desempeñó la OJE en la formación de los jóvenes de los años sesenta y setenta puede decirse que es algo tan paradójico como el mismo régimen que la amparaba.

La OJE, fundada en 1960 y –no se olvide– institución del régimen, nació en el momento en que la vida de los españoles estaba empezando a cambiar: comenzaba el “desarrollo español”, la entrada definitiva y espectacular de España en el siglo XX de la mano del industrialismo y la clase media. Aquellas décadas fueron testigo de una generación de españoles que por primera vez en la historia empezaba a “catar” un poco de riqueza, a poder comprar su primer coche y su primera lavadora.
Y, así, empezaba a cambiar no sólo la faz de España, sino también su pensamiento. La “familia” falangista del régimen, que en las horas más amargas de la posguerra había servido para mantener elevada la moral mediante un discurso ardientemente patriótico y movilizador, la autora de la dimensión social del régimen y la más convencida depositaria de los “ideales del Dieciocho de Julio”, sin llegar a desaparecer (ya que fue precisamente a su sombra como se creó la OJE), empezó a ser gradualmente sustituida de los resortes más directos del poder por la emergente “familia” tecnocrática, muy ligada a la organización religiosa Opus Dei, y que lideraría el recién inaugurado desarrollo económico aportando un nuevo discurso: el racionalismo capitalista y empresarial. Un discurso que la Falange no estaba preparada para dar, pues su forja había sido, se quisiera o no, la guerra, el colectivismo fascista de los cuarenta y el populismo social; notas, por cierto, que tocó muy bien, mientras hubo de hacerlo. Pero llegaba la hora en que el arquetipo heroico se disolvía para dar paso al “homo oeconomicus”. Esa era la paradoja del régimen, una paradoja que lo devoraría junto con sus valedores más fieles.

En este contexto, psicológicamente muy complicado, la OJE fue el resultado de una meditada operación de ajuste ideológico a los tiempos que llegaban, sabiamente anticipados por Jesús López Cancio y sus colaboradores. La OJE dejaba de ser, como lo habían sido las “Falanges Juveniles de Franco” y, más concretamente, el “Frente de Juventudes”, el instrumento de movilización, jerarquización y aculturación ideológica de las masas juveniles, función propia de las organizaciones de un Estado (como mínimo) fascistizado.
La OJE ya no tenía como objeto proveer a sus miembros una determinada, acabada y entusiásticamente aceptada “lectura (valorativa) de la realidad”, sino ser instrumento de formación del carácter de sus afiliados a partir de los principios tradicionales de la educación y con especial referencia al “espíritu del dieciocho de julio” y al “mensaje joseantoniano”. Se buscaba formar, ya no militantes de partido único, sino hombres, nuevos españoles para un nuevo tiempo, pero españoles.

Esta aguda previsión, anticipada con tiempo y lograda en muy buena medida, permitió que la OJE fuese una organización con una muy razonable capacidad de arraigo social, dadas las circunstancias de cambio mental y material del país, y pese a que, a veces, se percibía también un cierto vacío, promovido por según qué grupos o sectores sociales y, en ocasiones, sorprendentemente, por algunas instancias del sistema político mismo.

A pesar de los conflictos internos derivados del choque entre la nueva filosofía de la organización juvenil del régimen y las pervivencias de la anterior mentalidad, que pugnaban por conservar una identidad, lo cierto es que, aquellos jóvenes, en especial los de las décadas de los sesenta y setenta, constituimos entonces y constituimos hoy el resultado afortunado de aquel inteligente cambio, en el que se logró conservar la esencia fundamental, el mensaje (existencial) joseantoniano. Un motivo más para no desperdiciar esa herencia.

5) ¿Cómo analizas la actual situación de la juventud española?

La juventud hoy ya no es un protagonista autónomo de la historia. Tal vez no lo ha sido nunca; tal vez la coartada de “lo joven” no haya sido más que un mito prometeico para la ruptura revolucionaria con que el siglo XX ha intentado imponer el más arrasador descreimiento, el más vulgar materialismo y, por ende, el nihilismo más deprimente, verdadero azote de Occidente.

El crecimiento económico y el progreso constante de la filosofía del Estado del Bienestar, los dos ejes de evolución de las sociedades occidentales, han deparado una moral colectiva de consumidor exigente, no sólo de bienes y servicios, sino también de derechos y “libertades”. Y nos encontramos con que Fukuyama tiene razón: Occidente ha llegado al fin de la historia, al fin del camino. Ya no hay más camino que recorrer, ni esfuerzo que hacer. Ahora ya sólo tenemos que detenernos a disfrutar sin fin de bienes, seguridades y derechos.

Y, a la postre, el Progreso, resulta que no era más que eso. Y “eso” ya va quedando claro que no trae la felicidad. No hay ya camino que recorrer, y no parece haber salida hacia delante, ni tampoco ambición, ni ilusión, ni utopías. Todo eso se nos ha agostado, todo eso se le ha escamoteado a la juventud... Ni siquiera les queda una utopía a la que dirigir sus sueños.

Hay, parece, una sensación generalizada de frustración, de fracaso, a escala histórica y civilizacional. Y es posible que la juventud detecte esa atmósfera con peculiar intensidad y exprese de forma más radical su desesperanza y su decepción, por lo que tratará, con alguna precipitación e inexperiencia, de encontrar ideales con que sustituir los que no encuentra en su entorno cultural y social.

Y si las generaciones más jóvenes pierden la poca fe que pueda quedarles en el espíritu de su propio mundo, del mundo al que pertenecen, un mundo que tiene su propia fórmula de vida, podemos despedirnos de Occidente: será una cuestión de (poco) tiempo.

6) Los ideales iniciales de la OJE, nacen de una determinada concepción política. ¿Qué elementos de la misma perviven en la Hermandad Doncel y la OJE actual?

No puedo contestar por la OJE de hoy, pues no sólo no soy su representante, sino que, además, no la conozco en profundidad. Sé que ha cambiado mucho desde que yo pertenecí a ella y que en determinados ámbitos de la misma, algunos quieren incluso hacer ver que “aquello” nada tiene que ver con lo que hoy es la OJE. De todos modos, no creo que sea ésta la postura oficial de la OJE.

Si en el caso de la OJE puede discutirse sobre la pervivencia de tales elementos, en lo que hace a la Hermandad Doncel, ésta nació con el propósito deliberado de conservar y, en lo posible, desarrollar y ensanchar esos elementos.

Como creo haber explicado ya, el componente fundamental es para nosotros la idea del estilo, un estilo antiguo y eterno, que la OJE, un eslabón más de la cadena de la Tradición profunda y auténtica, nos transmitió.

Un estilo, según lo ya dicho, entendido como expresión existencial de una cosmovisión, como un modo, por consiguiente, de valorar y obrar, un modo de ser con carácter español, como señalaba Somerset Maugham.

Y tal cosmovisión siempre nos ha parecido necesariamente previa a una concepción política, la cual deberá brotar de aquella como un dato más de su despliegue total.

7) ¿Hasta qué punto puede entender un joven de nuestros días el significado de la Promesa?

Tal vez pueda encadenarse esta pregunta con la nº 5.

8) Por último, ¿crees que hay esperanza de futuro para España y sus juventudes?

¿Por qué no? La esperanza es lo último que se pierde porque la esperanza es inevitable, ya que forma parte del instinto de conservación y del deseo de vivir. Mientras España quiera vivir, España vivirá, y sus juventudes también.

Es importante, sin embargo, ser consciente del momento que se vive. Y el nuestro es de decadencia. No ya España, sino todo Occidente vive su hora de decadencia. Ahora ya sí: durante todo el siglo XX se ha hablado de la Decadencia de Occidente sin que fuese del todo verdad, o sin que hubiese llegado del todo. Pero ahora ya ha llegado, aunque sólo sea por contraposición con otro mundo, el musulmán, pletórico de energía, de fe religiosa y en sí mismos y pletórico de seres humanos, en cuyos rostros se lee voluntad y decisión, fanáticos si se quiere, pero voluntad y decisión: convicción.

La esperanza o, si se prefiere, la posibilidad de Occidente de no ser arrollado por esta invasión, si no de los bárbaros, sí de los sarracenos, es recuperar lo mejor del verdadero espíritu cristiano y occidental que nos permita vadear la invasión. Es decir retrotraernos hasta el punto de inflexión en que dio comienzo el exceso prometeico de Occidente, la soberbia de la razón, la divinización de lo material, de lo inferior y de lo zafio, y, a partir de ahí construir la nueva opción espiritual de Occidente, donde España, junto con las otras cuatro naciones históricas europeas, como dice Luis Suárez, puede –si quiere– tener mucho que decir.

No sé si los protagonistas de entonces serán los jóvenes o no. No tiene por qué ser así necesariamente. Tal vez sea ya, de nuevo, la ocasión de la voz sabia de los ancianos, de la Tradición.
Sergio Brandao es dirigente de la Hermandad Doncel
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ENTREVISTA A JUAN ANTONIO LLOPART

ENTREVISTA A JUAN ANTONIO LLOPART - ¿Cuándo y con qué fines fundaste Ediciones Nueva República?

ENR nace en septiembre de 1999. Hoy llevamos más de 30 libros editados, una revista semestral y hemos empezado a editar con el sello musical Tricolor.
Siempre me había preguntado por qué en España no existía una editorial politicamente abierta a todas, o a casi todas, las tendencias del Area social-patriótica, y que como empresa fuera no ya rentable, sino que como mínimo cubriera gastos. De estas preguntas y de dos deseos personales que son, el de dar a conocer textos y autores desconocidos por nuestra Area, y el de dotar de libros a aquellos que quieran formarse, nace ENR.

- ¿A qué dificultades cotidianas se enfrenta una editorial de las características de ENR?

Estamos acostumbrados a encontrarnos con ediciones particulares de libros, de ediciones digitales de 200 o 300 ejemplares, etc. ENR ha pretendido desde su fundación ser una Editorial, y ello conlleva a funcionar, dentro de sus posibilidades, como tal. Es decir, tenemos unos gastos fijos todos los meses de infraestructura (teléfono, autónomos, local, gestoría, etc.) que nos ahogan mes a mes. Gastos que están ahí y que se deben de pagar con la venta de libros, pero... como es público y notorío, pocos son los libros que se venden.
Otro de los problemas es la dificultad de distribución. Muchas librerias rechazan nuestros libros directamente por su temática, no quieren problemas -o al menos eso nos dicen-, y por otro lado las distribuidoras se quedan con un porcentaje muy alto, lo que nos hace desestimar esta posibilidad. Todo ello no nos permite llegar a mucha gente, pero poco a poco vamos abriendo algunas brechas.

- En el caso de ENR, existen dificultades añadidas. ¿Qué daños materiales y morales causó la incautación policial del pasado verano?

Bien, al margen del daño económico, más de 9.000 libros fueron incautados, ordenadores, material de la editorial, documentación, etc. Lo que más daño nos hizo fue la sin razon del hecho en sí. ENR jamás ha hecho apología de ningún régimen, ENR ha editado libros que llevan editados en Francia o en Italia varios años, libros que hemos considerado de interés, y que creíamos y creemos que debían de ser editados también en España. Nada más. Los hechos del 8 de julio son un coctel mediático que bautizaron como Reich, y que espero que se les atragante. Jamás les perdonaré el daño moral hecho a mi familia.

- ¿Vivimos en un reino de libertades o en un sucedáneo de las antiutopías del tipo FAHRENHEIT 451 ó 1984?

Hay libertad mientras no molestes. Hay libertad para algunos que molestan pero para otros no. Hay libertad para injuriar a los católicos, por ejemplo, pero no para criticar -digo criticar no injuriar- a los "sin nombre"; hay libertad para hablar de las fosas del "bando nacional" pero se silencian de fosas de los del POUM o de la FAI o de los asesinatos de las chekas socialistas o comunistas; se puede hacer apología de Stalin pero hay quien se indigna si te atreves a hacer un programa sobre José Antonio. Ciertamente Fahrenheit será cada vez más una realidad. Nuestra libertad es un espejismo.

- ¿Qué opinas de los artículos 510 y 607 del Código Penal?
Estos artículos ejercen de comisario político y han sido aprobados para agradar a los "sin nombre" , atentando contra los derechos fundamentales de toda persona. Son unos artículos ambiguos, que se basan en esa ambiguedad para reprimir. ¿A que esperan para detener a todos los que hacen apología del dictador Castro y aplicarles estos artículos?

- Con motivo del Centenario de José Antonio Primo de Rivera, ENR publicó una pequeña colección de títulos dedicados a su figura, y con ocasión del próximo Centenario de Ramiro Ledesma, ya ha aparecido un título relacionado con el mismo. ¿Qué próximos lanzamientos están previstos en relación con estos dos personajes históricos?

Coincidiendo con el Centenario de Ramiro Ledesma Ramos vamos a editar cerca de ocho títulos relacionados con la figura de Ledesma Ramos. Habrán sorpresas, pero me permitireís que sigan siendo sorpresas. De todas formas te puedo adelantar que habrá un libro de Carlos Caballero, otro de Erik Norling, un libro colectivo con la participación, en principio, de entre otros de Jerez Riesco, Gabriel Server, Gustavo Morales, y otros especialistas en el fundador del Nacional-Sindicalismo..
En principio sobre la figura de José Antonio, no tenemos previsto editar nada más, ciertamente se ha editado mucho, quizá demasiado, aunque sí editaremos sobre la Falange, en breve aparecera el libro "La Falange Imposible" con textos compilados por Juan Carlos Garcia Morcillo, y prologado por José María Adán Garcia.

- Hace ya varios lustros, un patriota italiano afirmaba que en una sociedad injusta el único lugar para los justos estaba en la cárcel. ¿Te asusta la posibilidad de llegar a ser algún día un preso de conciencia?

No pienso en ello. Si llega lo asumiré. Solo esperaré de los mios, dos cosas, que se ocupen de mi familia, y que alguien me releve en el trabajo iniciado.

- Por último, y ante tantas adversidades, ¿qué te da fuerzas para continuar en una lucha aparentemente inútil?

Difícil respuesta. Supongo que el grado de locura que todos los rebeldes llevamos dentro, y sobretodo la Fidelidad a unos principios y el Ejemplo recibido de mis padres.

Juan Antonio Llopart es editor
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